Pero antes de pensar en gastar ese dinero, vale la pena entender de dónde viene, cómo se calcula y, sobre todo, cómo aprovecharlo de la mejor manera.
¿Cómo sabes si la empresa generó utilidades?
La PTU se determina con base en la declaración anual de impuestos que el patrón presenta ante el SAT.
La cantidad a repartir entre las y los trabajadores es determinada por la Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas y actualmente equivale al 10% de la renta gravable de la empresa.
El monto se divide en dos partes iguales:
Además, el pago máximo no puede exceder de:
aplicándose siempre el monto que resulte más favorable para la persona trabajadora
¿Quiénes tienen derecho?
Tienen derecho a recibir PTU las personas trabajadoras que hayan laborado al menos 60 días durante el ejercicio fiscal anterior, incluyendo:
¿Quiénes no tienen derecho?
Como puedes ver, la PTU es un derecho laboral reconocido por la ley y también representa una oportunidad para fortalecer tus finanzas personales.
Más allá de verlo como “dinero extra”, puede convertirse en un apoyo importante para mejorar tu estabilidad financiera y acercarte a tus metas.
La recomendación es que uses ese dinero de la mejor manera:
Un fondo de emergencia sirve para enfrentar imprevistos como:
Lo ideal es ahorrar entre tres y seis meses de tus gastos básicos. Utilizar una parte de tus utilidades puede ayudarte a alcanzar esa meta más rápida.
De esta manera podrás acércate más a tus metas o mejor aún cumplirlas y plantearte unas nuevas.

