¿Te llegaron las Utilidades? Evita que desaparezcan en un instante

Llegó mayo y con él la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU), una prestación que reconoce el esfuerzo y la contribución de las y los trabajadores en las ganancias generadas por la empresa donde laboran.

Pero antes de pensar en gastar ese dinero, vale la pena entender de dónde viene, cómo se calcula y, sobre todo, cómo aprovecharlo de la mejor manera.

¿Cómo sabes si la empresa generó utilidades?

La PTU se determina con base en la declaración anual de impuestos que el patrón presenta ante el SAT.

La cantidad a repartir entre las y los trabajadores es determinada por la Comisión Nacional para la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas y actualmente equivale al 10% de la renta gravable de la empresa.

El monto se divide en dos partes iguales:

  • 50% se reparte de acuerdo con los días trabajados durante el año.
  • El otro 50% se distribuye conforme al salario percibido por cada trabajador.

Además, el pago máximo no puede exceder de:

  • tres meses de salario, o
  • el promedio de la PTU recibida en los últimos tres años,

aplicándose siempre el monto que resulte más favorable para la persona trabajadora 

¿Quiénes tienen derecho?

Tienen derecho a recibir PTU las personas trabajadoras que hayan laborado al menos 60 días durante el ejercicio fiscal anterior, incluyendo:

  • Trabajadores de planta y eventuales;
  • Madres trabajadoras durante los periodos pre y postnatales;
  • Personas trabajadoras con incapacidad temporal derivada de un riesgo de trabajo;
  • Extrabajadores que hayan cumplido con el requisito mínimo de días laborados.

¿Quiénes no tienen derecho?

  • Directores, gerentes generales y administradores
  • Socios o accionistas
  • Personas trabajadoras del hogar
  • Personas contratadas por honorarios sin relación de subordinación

Como puedes ver, la PTU es un derecho laboral reconocido por la ley y también representa una oportunidad para fortalecer tus finanzas personales.

Más allá de verlo como “dinero extra”, puede convertirse en un apoyo importante para mejorar tu estabilidad financiera y acercarte a tus metas.

La recomendación es que uses ese dinero de la mejor manera:

  • Prioriza las deudas más costosas.
  • Procura liquidar tus deudas, si no puedes liquidarlas por completo, procura disminuirlas para que sean más manejables. Esto te permite ganar tranquilidad financiera.

Un fondo de emergencia sirve para enfrentar imprevistos como:

  • gastos médicos,
  • desempleo,
  • reparaciones,
  • o cualquier situación inesperada.

Lo ideal es ahorrar entre tres y seis meses de tus gastos básicos. Utilizar una parte de tus utilidades puede ayudarte a alcanzar esa meta más rápida.

  • Ya que te dieron ese dinero, no lo gastes, hazlo crecer, puedes destinar una parte a:
  •  Una cuenta de inversión en algún Banco,
  • Una cuenta en una SOFOM o
  • En CETES directo
  • En tu cuenta de Afore

De esta manera podrás acércate más a tus metas o mejor aún cumplirlas y plantearte unas nuevas.

Top