Más allá del impacto físico y emocional, esta situación llega a representar un peso financiero significativo para las pacientes y sus familias.
En este día de concientización, vale la pena poner sobre la mesa una conversación poco frecuente pero extremadamente importante: el costo financiero del cáncer de ovario y la importancia de la planificación financiera en temas de salud.
El cáncer de ovario es una de las enfermedades oncológicas más costosas de tratar. Los gastos incluyen diagnóstico, cirugías, quimioterapia, hospitalización, medicamentos especializados, estudios de imagen, cuidados paliativos y muchas veces, tratamientos prolongados debido a recaídas o complicaciones.
El tratamiento de cáncer de ovario puede llegar a costar aproximadamente $300,000 pesos por año; sin embargo, esto puede llegar a variar de acuerdo a la institución de salud a la que se recurra, pues en un hospital privado el costo puede ascender hasta $350,000 pesos anuales.
Además, los costos indirectos también deben considerarse: pérdida de ingresos por incapacidad laboral, traslados a centros de atención, apoyo psicológico, alimentación especializada, y el impacto en cuidadores que muchas veces deben dejar de trabajar para acompañar a la paciente.
Prevención financiera también es salud
Aunque nadie planea enfermarse, sí podemos planear cómo enfrentar financieramente un diagnóstico inesperado. Aquí algunas recomendaciones:
Contar con un seguro médico: revisar si tiene cobertura oncológica y qué tratamientos están incluidos. Esto se vuelve más importante de mencionar si consideramos que de acuerdo a la ENSAFI 2023, solo el 7% de la población ahorra en seguros de vida o de gastos médicos, y de ese porcentaje, el 46% son mujeres.
Tener un fondo de emergencia equivalente a por lo menos 6 meses de gastos fijos.
Incluir la salud como una categoría fija en el presupuesto, aunque no haya enfermedades presentes.
Informarse sobre programas de apoyo financiero y asistencia pública disponibles.
Considera programar chequeos médicos preventivos y si tienes algún malestar no dudes en consultar al médico.
El Día Mundial del Cáncer de Ovario es una oportunidad para visibilizar no solo los retos de salud, sino también los desafíos financieros que esta enfermedad conlleva. Hablar de salud también es hablar de dinero, prepararse financieramente para lo inesperado no elimina el riesgo, pero sí puede reducir el impacto y brindar mayor tranquilidad en momentos difíciles.
Invertir en prevención médica, educación financiera y planificación patrimonial es, en última instancia, una inversión en la calidad de vida.
